Si conoces que son los Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos, lo primero que se te viene a la mente son hospitales o grandes laboratorios, seguramente, pero ¿qué pasa con las clínicas veterinarias? En realidad, también son un lugar en donde dan atención médica y, por lo tanto, deben usar de forma responsable los contenedores RPBI.

¿Por qué las veterinarias generan RPBI?
Aunque estos lugares atiendan a perritos y gatitos, en su mayoría, las veterinarias realizan procedimientos muy similares a la medicina humana. Y siendo animales, los riesgos todavía existen. Piensa en todas las atenciones que una mascota o animal puede recibir:
- Consultas y vacunas: Las mascotas también reciben inyecciones, en las que se usan agujas, jeringas y gasas. Los materiales que entran en contacto con la sangre o fluidos de los animales, se convierten en residuos infecciosos.
- Cirugías: Durante cualquier intervención quirúrgica, se generan tejidos, órganos, sangre y otros materiales biológicos. Si bien son de animales, pueden contener patógenos que son un riesgo para quienes los manipulan.
- Análisis clínicos: Cuando se toman muestras de sangre, orina o heces para un diagnóstico, esos pequeños tubos, hisopos y pipetas también deben desecharse de forma segura.
- Tratamientos: Medicamentos inyectables, materiales de curación contaminados, después de limpiar una herida.
Importancia de usar contenedores RPBI en veterinarias
Implementar el uso correcto de Contenedores RPBI en una clínica veterinaria puede proteger no solo a los mismos pacientes: los animales, también cuida a los veterinarios, auxiliares, personal de limpieza y cualquiera que pueda estar en contacto constante con la basura. Usar contenedores adecuados minimiza el riesgo de pinchazos y cortes, evitando contraer infecciones por exposición a patógenos.

Regulación mexicana para el uso de contenedores RPBI
En México, la NOM-087-ECOL-SSA1-2002 específica claramente que todo residuo que tenga un potencial infeccioso, debe manejarse bajo las mismas condiciones, ya sea de animal o de humano. Incumplir la norma puede acarrear multas significativas, cierres temporales o definitivos, y un daño irreparable a la reputación de la clínica.
Desechar correctamente los RPBI también impide que agentes patógenos, agujas y otros materiales contaminados lleguen a tiraderos a cielo abierto. Así se previene la contaminación de suelos y cuerpos de agua, protegiendo la salud de ecosistemas enteros y la fauna local.
¿Qué contenedores RPBI necesita una veterinaria?
- Contenedores rígidos rojos: Son indispensables para agujas, bisturís, lancetas, limas dentales o cualquier otro objeto punzocortante.
- Bolsas rojas: Adecuadas para gasas, algodones, guantes, catéteres o cualquier otro material contaminado con sangre o fluidos que no sea punzocortante.
- Bolsas amarillas: Destinadas para tejidos, órganos, muestras biológicas o restos patológicos de animales.