Los contenedores RPBI son una parte cotidiana de los hospitales, centros de atención médica y laboratorios, perfectos para manejar todos los residuos peligrosos biológicos-infecciosos de forma segura. Y como con cualquier otro tipo de contenedores, con el uso constante y el tiempo, se van desgastando, a continuación te contamos algunas de las señales que indican que los contenedores necesitan ser reemplazados para no comprometer la seguridad del lugar.
¿Cuándo cambiar contenedores RPBI?
1. Grietas y fugas
Es una de las señales más obvia y peligrosa, los contenedores RPBI están diseñados para contener líquidos y punzocortantes. Por lo que si notas que tienen grietas, así sean pequeñas, o si hay manchas de líquido en el exterior que no deberían estar ahí, es momento de cambiarlos. Una grita puede significar que los líquidos se derramen, sin saber si contienen agentes infecciosos o no, y en el caso de los contenedores rígidos, una perforació puede hacer que quien lo agarra, termine cortándose.

2. Tapa que no cierra o se abre con facilidad
La tapa de los contenedores RPBI tiene sello de seguridad, con un cierre hermético que con el movimiento no debe abrirse. Si la tapa ya no ajusta o el cierre está dañado, los residuos podrían terminar saliéndose. Y cuando se transportan, podría ser especialmente crítico, ya que ante los movimientos del camino, se pueden provocar derrames o caídas.
3. Deformaciones o cambios visibles
Con el tiempo y el uso, algunos contenedores pueden sufrir deformaciones, ya sea por golpes accidentales, el peso natural de los residuos, aunque estén al 80% o incluso por el uso constante. Considera que los contenedores deformados pierden su resistencia estructural, por lo que no pueden soportar la tensión interna o externa de la forma en que debería, lo que lo hace más vulnerable a roturas.
4. Cambios en el color o material
Los contenedores están fabricados con plásticos especiales, para resistir ciertos químicos y la exposición, pero no significa que sean irrompibles. Si el plástico comienza a verse descolorido, opaco, se siente reseco y quebradizo, significa que el material está comenzando a degradarse.

5. Olores persistentes y difíciles de eliminar
Aunque los RPBI tienen olores característicos, un contenedor que retiene esos olores fuertes y desagradables, incluso después de vaciarlo y limpiarlo. Los RPBI que contienen olores, pueden ser indicios de proliferación bacteriana o de una contaminación persistente, además, son un indicador de un ambiente poco salubre y poco profesional.
Si identificas alguna de estas señales en tus contenedores RPBI, es momento de evaluar un reemplazo. Invierte en contenedores nuevos y de calidad, así mejoras la seguridad de tu personal, tus pacientes y el cumplimiento de las normativas mexicanas. Consulta nuestro catálogo de productos en Contenedores RPBI.