Manejar residuos biológico-infecciosos no es cualquier cosa, cada paso y procedimiento forma parte de un plan de seguridad bien estructurado. Todos los que trabajan en el sector salud o belleza saben que las bolsas RPBI son la primera línea de defensa. Pero, con las prisas del día a día, es muy fácil cometer errores que parecen pequeños pero que pueden terminar en una multa de COFEPRIS o, peor aún, en un accidente laboral.
Si quieres que tu clínica o laboratorio funcione de forma segura, evita estos 5 errores frecuentes al manipular tus bolsas RPBI.
Errores frecuentes al manipular bolsas RPBI
1. No respetar la regla de llenado del 80%
Este es el error más común, por querer ahorrar, a veces se llenan las bolsas RPBI hasta el tope. La norma es clarísima en esto: las bolsas nunca deben llenarse a más del 80% de su capacidad. ¿Por qué? Porque si la bolsa está a reventar, no se podrá cerrarla correctamente y, al momento de transportarla, el riesgo de que se abra o se rompa por la presión es alto.

2. No respetar la clasificación o saber que va en cada color
A veces, por confusión, terminamos echando residuos líquidos en las bolsas o, peor aún, gasas con sangre en el bote de punzocortantes. Recuerda que las bolsas RPBI rojas son exclusivas para residuos sólidos, como gasas, abatelenguas o guantes con sangre líquida.
Mientras que las bolsas amarillas se utilizan para residuos patológicos sólidos, si se meten líquidos o materiales que no corresponden, se compromete el proceso de incineración o tratamiento final, y eso te puede traer problemas legales serios.
3. Mal sellado y exceso de aire
¿Alguna vez has visto una bolsa inflada en el área de acopio? Eso pasa cuando no se extrae el aire adecuadamente antes de cerrarla, pero para ello no se necesita apretar con las manos para sacarle el aire, porque podría salpicar.
El cierre debe ser hermético. Olvida los nudos improvisados; lo ideal es usar cinchos, un nudo completo o cintas para que las bolsas RPBI tengan un sellado completo y así evitar que escapen aerosoles o malos olores.
4. No tires aquí los punzocortantes
Este error es crítico, jamás se deben meter una aguja, bisturí o vidrio roto en las bolsas RPBI. Aunque se use una bolsa de gran calibre, los punzocortantes las van a perforar. Estos materiales tienen su propio contenedor rígido de polipropileno. Una bolsa perforada es una trampa de infección para el personal de limpieza y para los recolectores.

5. Ignorar el calibre y la calidad del material
No todas las bolsas rojas son iguales, comprar la opción más barata suele salir caro cuando la bolsa se desgarra al primer movimiento. Un error común es no fijarse en el calibre (grosor) del polietileno. Para las bolsas rojas, la NOM-087 especifica que debe ser un calibre mínimo de 200 y 300 para las amarillas.
Si los residuos son pesados, se necesitan bolsas que aguanten el traslado desde el consultorio hasta el almacén temporal sin estirarse o gotear. La calidad del material no es un lujo, es una inversión en tranquilidad.
¿Quieres bolsas que sean resistentes y de calidad?
En el manejo de residuos, la confianza lo es todo. Por eso, nuestras bolsas RPBI están fabricadas con polietileno de baja densidad con el calibre exacto que marca la norma, garantizando una resistencia superior al desgarre y a las punciones accidentales. No sacrifiques la seguridad con materiales que se rompen al primer contacto.
¿Listo para elevar el estándar de seguridad de tu establecimiento? Haz que tu equipo trabaje protegido y que tus inspecciones no sean una preocupación. ¡Consulta nuestras opciones y adquiere hoy mismo nuestras bolsas RPBI de alta eficiencia! Calidad que se nota en cada recolección.