Los contenedores RPBI suelen ser de un solo uso, como los que son para punzocortantes o las bolsas, mientras que los contenedores para almacenamiento duran más, pueden volverse a usar después de pasar por una desinfección al ser vaciados. El tiempo de vida de un contenedor depende por completo de su función y su diseño. Conocer su tiempo de vida es clave para planificar tus compras, optimizar tu presupuesto y, sobre todo, garantizar la bioseguridad en tu clínica.
¿Cuánto duran los contenedores para RPBI?
El promedio de vida de un contenedor RPBI de almacenamiento de alta calidad, fabricado bajo estándares industriales, se sitúa entre los 3 y 10 años con un mantenimiento adecuado. Esta duración es posible gracias a dos factores clave:
- Material: Los mejores contenedores están hechos de Polietileno de Alta Densidad (HDPE) o Polipropileno virgen, lo que les da una resistencia superior a golpes, fricción y a los químicos de desinfección. Este material no se degrada fácilmente como otros plásticos comunes.
- Uso funcional: Su trabajo es contener bolsas y recolectores ya sellados. Rara vez entran en contacto directo con el residuo infeccioso, lo que alarga su vida útil.

¿Qué acorta la vida de los contenedores RPBI?
Para asegurar que tu inversión dure lo máximo posible, debes proteger el contenedor de tres factores principales:
Daño estructural y por fricción
Es causado por golpes constantes contra paredes, arrastrar el contenedor sin usar las ruedas o sobrecargarlo al punto de deformación. Si la estructura se deforma o las ruedas se rompen, el Contenedor RPBI se vuelve inestable, aumentando el riesgo de caída y derrame en el área de acopio. Las asas rotas comprometen el transporte seguro.
Degradación por desinfección inadecuada
Usar desinfectantes muy corrosivos, como soluciones de cloro altamente concentradas o dejar que el contenedor se quede bajo el sol por días después de la limpieza. Los químicos fuertes tienden a cristalizar o debilitar el plástico con el tiempo, volviéndolo quebradizo, el sol también acelera este deterioro si el contenedor está al exterior.
El fallo de cierre: tapa y pedal
El mecanismo de bisagra o pedal se desgasta por el uso constante o por un mal ensamblaje, si la tapa no sella por completo, el Contenedor RPBI pierde su principal función de bioseguridad: contener olores, aerosoles y evitar el acceso de plagas al área de almacenamiento.

Señales de que es necesario un reemplazo
Debes retirar un contenedor RPBI de almacenamiento inmediatamente si presenta:
- Grietas o perforaciones: Cualquier daño que comprometa la contención.
- Tapa rota: Imposibilidad de cerrar de forma hermética.
- Deformación mayor: Que impida su movimiento seguro o su vaciado.
Nuestros Contenedores RPBI de almacenamiento están fabricados con HDPE de máxima calidad, diseñados para soportar ciclos intensivos de uso y desinfección, garantizando la bioseguridad de tu área de acopio por años.
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