El manejo de agujas, lancetas y hojas de bisturí es la actividad de mayor riesgo biológico en cualquier centro de salud. Un solo descuido puede derivar en pinchazos accidentales y la exposición a patógenos que producen enfermedades graves.
Sin embargo, la mayoría de estos incidentes no ocurren por falta de cuidado, sino por errores al eliminar los desechos punzocortantes en los Contenedores para RPBI. Identificar y corregir estos fallos es vital para la seguridad del personal y el cumplimiento normativo.
Errores en la eliminación de desechos punzocortantes
1. Sobrellenar los contenedores para punzocortantes
Es el error más frecuente y peligroso, intentar aprovechar el espacio al máximo obliga a que los objetos punzocortantes sobresalgan de la apertura del recipiente. Cuando el personal intenta empujar los residuos hacia adentro o con otro objeto, hay riesgo de punción.
Lo que dice la NOM-087 sobre el llenado de los contenedores para punzocortantes es que no pueden llenarse por completo, siempre al 80% de su capacidad. Cuando se llega a este punto es cuando se sellan y se retiran al punto de acopio temporal.

2. Ubicación inadecuada del contenedor
Colocar el contenedor lejos del punto donde se producen los desechos obliga al personal a caminar distancias innecesarias con una aguja en la mano. Considera que cualquier movimiento brusco o tropiezos puede ocasionar accidentes dentro del mismo personal de la salud o a terceros.
Los contenedores deben estar al alcance del brazo en el punto en donde se generan, sobre una superficie plana y estable o montados en sujetadores de forma segura. El punto es que se encuentren visibles y cercanos, pero no lo suficiente para que los pacientes no interactuen con ellos.
3. Reencapuchar las agujas o retirarlas manualmente
Existe un alto riesgo de pinchazos si se manipulan los residuos punzocortantes después de usarse. Si se intenta volver a poner el capuchon a la aguja o quitarla con las manos, puede ocurrir algún piquete no deseado.
Evita colocar de nuevo el capuchón, no es necesario. Los contenedores para punzocortantes de calidad cuentan con ranuras diseñadas para separar la aguja de la jeringa de forma segura y sin contacto.
4. No desechar los objetos después de usarlos
Los residuos punzocortantes deben tirarse en el contenedor inmediatamente después de su uso, nunca se deja sobre la mesa de trabajo u otras superficies. Incluso si el personal tiene que ser rápido, cuidar la práctica es la mejor manera de cuidarse: una vez usado el objeto se desecha al momento, antes de hacer cualquier otra cosa.
5. Mal manejo de los contenedores cerrados
Cerrar el contenedor de forma parcial no es suficiente para el transporte externo. Durante el traslado al almacén temporal o a la planta de tratamiento, el contenedor puede volcarse y abrirse, dispersando material infectado.

Lo importante es que se active el mecanismo de cierre definitivo que hace que los contenedores para RPBI no puedan volverse a abrir. Por otro lado, aunque este perfectamente cerrado, el personal debe tener medidas de seguridad en su transporte.
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Contenedores punzocortantes RPBI que garantizan seguridad
La prevención de accidentes comienza con el equipo adecuado. En Grupo Alveo, suministramos Contenedores para RPBI diseñados para ofrecer la mayor seguridad. Nuestros contenedores cuentan con:
- Separadores integrados: Facilitan el desecho de agujas sin riesgo ni necesidad de contacto
- Cierres herméticos: Evitan el derrame de residuos líquidos y sólidos. Una vez cerrados los contenedores no pueden volver a abrirse.
- Material virgen: Máxima resistencia a la punción garantizada, cumple con las características que pide la NOM-087.
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