Clasificar los residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI) parece simple, poner los punzocortantes en un lugar y las gasas con sangre en otro, pero en realidad puede ser complejo al momento de ponerlo en práctica. Un pequeño descuido puede tener grandes consecuencias, poniendo en riesgo la salud del personal, de la comunidad y del medio ambiente. Para evitarlo, aquí te mostramos 5 de los errores más comunes que debes evitar.
Errores comunes al separar residuos RPBI
1. No respetar el límite de llenado del 80%
Este puede ser uno de los errores más comunes, a menudo por querer usar toda la bolsa o el contenedor, se llenan hasta el tope, la Norma Oficial Mexicana, NOM-087-ECOL-SSA1-2002, establece que las bolsas y contenedores para RPBI se llenan solo hasta el 80% de su capacidad. Sobrellenarlas hace que sea difícil de cerrar de forma segura, lo que aumenta el riesgo de fugas, derrames o roturas, en el caso de las bolsas.

2. Mezclar residuos RPBI con la basura común
Desechar residuos infecciosos, como gasas con sangre o jeringas en botes de basura comunes contamina la cadena de recolección de residuos. Esto puede ser un peligro para las personas que inyectan desde casa, ya que este tipo es recolectado por los recolectores de basura local, quienes no cuentan con la protección adecuada. Un pinchazo con una aguja puede transmitir enfermedades graves.
3. No usar el contenedor rígido para punzocortantes
Cómo ya mencionamos, existen personas que inyectan fuera de centros de atención médica, lo que puede ser también parte de comodidad, si se siguen las medidas de desinfección adecuadas. Ponerlas en bolsas de plástico es un grave error, por ello existen contenedores rígidos que mantienen a estos objetos punzocortantes seguros.
4. Usar el contenedor incorrecto
La clasificación de RPBI por colores existe por una razón, cada color indica un riesgo y un tipo de tratamiento diferente. Usar una bolsa roja para residuos patológicos, que van en la amarilla, o viceversa es un gran error. Las empresas de recolección y tratamiento deben saber qué residuos manejan, para dar el tratamiento adecuado. Un tejido patológico, por ejemplo, tiene un proceso de incineración, mientras que un material de curación se esteriliza.

5. Reutilizar bolsas o contenedores desechables
Muchos contenedores para RPBI son de un solo uso, están diseñados para ser resistentes, pero no para ser vaciados y rellenados, lo mismo ocurre con las bolsas, una vez que se llenan y se sellan, su destino es el tratamiento final. El material pierde su resistencia con el uso y la limpieza, aumenta el riesgo de que se rompan o se perforen.
Evitar esos errores es el primer paso para un manejo responsable de RPBI, elegir los productos adecuados es la clave. En nuestra página encontrarás la solución para cada necesidad, encuentra en nuestros productos aquí.