Puede que te preguntes a dónde van los residuos de los hospitales y laboratorios una vez que se tiran, su proceso de tratamiento conlleva una serie de pasos diferentes de acuerdo al tipo de residuo, pero ¿por qué? Un residuo peligroso biológico-infeccioso o RPBI requiere de un manejo cuidadoso y estricto, de lo contrario pueden afectar al medio ambiente y a la salud de una población.
Imagina que una bolsa de residuos de un consultorio termina por error en la basura común, además de que estaría junto con otras basuras comunes y no tendría una descontaminación adecuada, la bolsa podría romperse y dejar expuesta las gasas con sangre, guantes usados u otros materiales contaminados.

RPBI: Como un mal manejo ocasiona daños al medio ambiente
Los agentes infecciosos y los químicos que a veces contienen los RPBI se pueden filtrar a la tierra, lo que termina contaminando los suelos, afecta la flora local y hace que la tierra pierda su capacidad de ser fértil. Si llueve, estos contaminantes se filtran al subsuelo y pueden terminar en ríos, lagos y mantos acuíferos, el agua contaminada es un riesgo enorme, para quien la bebe y la trabaja.
Por otro lado, el aire también puede verse afectado, si los residuos RPBI terminan en basureros clandestinos que después de un tiempo se queman a cielo abierto, pueden liberar humos tóxicos, lo que afectan al sistema respiratorio y contribuyen a la contaminación del aire que respiramos.
Riesgos para la vida silvestre
No solo es la contaminación, imagina si una aguja o bisturí usado termina en un basurero, pueden lastimar a los animales que buscan comida. Un pinchazo podría transmitirles enfermedades y poner en riesgo su vida, lo que afecta a la cadena alimenticia y el equilibrio de ecosistemas.

El manejo correcto de los residuos RPBI
El problema no son los RPBI, sino la forma en que se manejan, la clave está en la separación al momento en que se generan, aquí es en donde los contenedores RPBI y bolsas RPBI son fundamentales.
- Contención total: Los contenedores rígidos y las bolsas de alta resistencia están diseñados para evitar fugas, derrames y pinchazos.
- Tratamiento especializado: Una vez que los residuos son recolectados en sus contenedores adecuados, son llevados a plantas de tratamiento especializadas, ahí se someten a procesos como la esterilización o la incineración controlada, para neutralizar su peligrosidad.
Un buen manejo de RPBI no solo protege a la salud pública, sino que también es un riesgo de responsabilidad con el medio ambiente. En Contenedores RPBI contamos con la solución para un manejo seguro y ambientalmente responsable. Revisa nuestro catálogo de productos aquí.